EDUARDO ARROYO: Minuta de un testamento. Memorias. Taurus. 2009.
24. Praga
En el interior de la basílica de Nuestra Señora de Loreta se aprecian dos objetos que me hubiera traído a casa, pero quizás bastará recuperar una tarjeta postal y hacer algunos croquis de ellos: se trata de las imágenes de santa Apolonia y de santa Wilgefortis. (…)
En el interior de la capilla dedicada a
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La Crucifixión: el mito de Santa Wilgefortis
Son risibles muchos estudios que pretenden demostrar la autenticidad de
Éste es un ejemplo de los desastres que se derivan de las malinterpretaciones de la iconografía y la confusión de la imaginería propia de cada zona del mundo. Hay algunos más. Santa Wilgefortis, naturalmente, no pasó el filtro de los estudios de los Bolandistas y cayó del culto público ya hace mucho. Pero sus imágenes siguen allí donde siempre estuvieron, para curiosidad del visitante, y quizá para aprender una lección que sería mejor no olvidar.
Meldelen
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Arte de Bolsillo
sábado 25 de julio de 2009 CON BARBAS Y A LO LOCO
La naturaleza hace unas cosas maravillosas –las flores, los amaneceres y los niños, por ejemplo- pero a veces también se equivoca, con resultados realmente sorprendentes. Engendra auténticos fenómenos de feria y, a falta de reporteros gráficos, ahí están los pintores para dejar constancia de ello. En este caso nos referimos a la señora Magdalena Ventura, una italiana nacida en los Abruzzos y que fue retratada por José de Ribera, llamado "lo Spagnoletto" por su corta estatura. Esta obra puede ser admirada en el Hospital Tavera de Toledo.
Cuenta la historia -que no leyenda- que, siendo Magdalena una mujer normal, a poco de dar a luz a su hijo, al que sostiene en brazos, comenzó a crecerle la barba y fue adquiriendo caracteres masculinos –sin perder por supuesto los femeninos- hasta presentar el extraño aspecto con que aparece en el cuadro. Hoy diríamos que había tenido un desarreglo hormonal agudo. Para aumentar el contraste entre ambos tipos de caracteres secundarios –el pecho femenino y el "algo más que vello" masculino-, el artista la hace posar en actitud de amamantar al niño, para que no quede duda alguna de su condición de mujer "con toda la barba", mostrando un seno algo caído pero aún vigoroso, sin necesidad alguna de silicona.
Por supuesto, el retrato es un reflejo fiel del/la modelo, lo que nos incita a preguntarnos quién es en realidad más "hombre", si la señora Magdalena o su señor marido que se esconde entre la sombra con cara de resignación. Ribera cuenta los detalles del "milagro" –así lo llama en latín en la segunda línea del escrito que hay a la derecha del cuadro- de la asombrosa mutación que se produjo en esta ¿mujer? Pero este mismo desarreglo, que para muchas otras mujeres podría haber sido motivo de depresión, ella lo asume con ánimo y actitud desafiante, haciéndose así merecedora de pasar a los anales de la historia. Nada se cuenta del marido. Ignoramos en qué trabajaba este hombre, pero seguro que hoy día, bien aconsejado, habría ganado un capital acudiendo a los reality shows de las televisiones –nacionales y autonómicas- para contar con pelos y señales la experiencia de su vida conyugal con un freak, con un indiscutible fenómeno de feria. O escribiendo con ayuda un libro del que al poco tiempo se extraería el guión de una película de clase B.
Pero en el aire queda flotando una pregunta clave: ¿Habría hoy día muchas mujeres dispuestas a verse de esta guisa a cambio de ser tocadas por el dedo del arte y pasar así a la inmortalidad? Respóndete, si eres mujer y si te atreves.
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Babylon WalesLancashire artist LS Lowry was no stranger to
However my favourite Welsh Lowry is his Woman With a Beard (1957). In his introduction to The Paintings of LS Lowry
So next time you are stuck on the
